{"id":14862,"date":"2026-04-10T16:14:15","date_gmt":"2026-04-10T20:14:15","guid":{"rendered":"https:\/\/pdmc-montessori.org\/el-acoso-en-un-aula-montessori\/"},"modified":"2026-04-15T12:10:27","modified_gmt":"2026-04-15T16:10:27","slug":"el-acoso-en-un-aula-montessori","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pdmc-montessori.org\/es\/el-acoso-en-un-aula-montessori\/","title":{"rendered":"El acoso en un aula Montessori"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"14862\" class=\"elementor elementor-14862 elementor-14855\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-9e031bb elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"9e031bb\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-fc328d6\" data-id=\"fc328d6\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a6e9e2b elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"a6e9e2b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><em><b>\u00abUna educaci\u00f3n capaz de salvar a la humanidad no es una empresa peque\u00f1a; implica el desarrollo espiritual del hombre, el realce de su valor como individuo y la preparaci\u00f3n de los j\u00f3venes para comprender la \u00e9poca en que viven.\u00bb ~ Dra. Mar\u00eda Montessori<\/b><\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQu\u00e9 aspecto tiene el comportamiento intimidatorio en un aula Montessori? No siempre lo que cabr\u00eda esperar. Lucas era tranquilo, colaborador y brillante: un ni\u00f1o que hab\u00eda pasado tres a\u00f1os contento en el Aula de la Casa de los Ni\u00f1os, hab\u00eda aprendido a leer a los cuatro a\u00f1os y hab\u00eda avanzado por el plan de estudios de matem\u00e1ticas con una confianza capaz. Ten\u00eda buenos amigos. Parec\u00eda feliz. A primera vista, no hab\u00eda nada que pudiera preocupar a sus profesores. Rara vez lo hay.      <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Durante el primer a\u00f1o de Lucas en la clase de Primaria Inferior, su madre y su padre anunciaron que se iban a divorciar. Fue un acontecimiento turbio y muy p\u00fablico que afect\u00f3 profundamente a Lucas y a su hermano. <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Al a\u00f1o siguiente, el comportamiento de Lucas cambi\u00f3. Segu\u00eda concentrado y entregado a su trabajo, pero su comportamiento era notablemente distinto. Segu\u00eda siendo tranquilo, pero ahora parec\u00eda hosco y enfadado. Hab\u00eda dejado de jugar con los amigos que hizo en la Casa de los Ni\u00f1os y pasaba m\u00e1s tiempo con alumnos m\u00e1s j\u00f3venes, sobre todo con una ni\u00f1a llamada Mara.   <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La profesora de Lucas, Nancy, consideraba que la relaci\u00f3n entre Lucas y Mara era dulce. Ambos ni\u00f1os eran tranquilos y parec\u00edan disfrutar de su mutua compa\u00f1\u00eda. Jugaban juntos durante el recreo y de vez en cuando trabajaban el uno con el otro durante el ciclo de trabajo matutino.  <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En noviembre de ese a\u00f1o, la madre de Mara, Beth, llam\u00f3 a Nancy. Dijo que estaba muy preocupada y que necesitaba reunirse con Nancy para hablar de la amistad de Mara con Lucas. Termin\u00f3 la llamada diciendo que Mara no volver\u00eda al colegio hasta que no hubieran solucionado las cosas. Nancy se sinti\u00f3 sorprendida. Beth siempre hab\u00eda sido cari\u00f1osa y comprensiva, y esta respuesta -fuera cual fuera el motivo- se alejaba mucho de su actitud habitual.    <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Beth y su marido se reunieron con Nancy al d\u00eda siguiente. Tras un breve intercambio de cumplidos, Beth se ech\u00f3 a llorar. Le cont\u00f3 a Nancy que Mara ten\u00eda problemas para dormir. \u00abLa otra noche, Mara se despert\u00f3 gritando. Corr\u00ed a su habitaci\u00f3n y la abrac\u00e9. Cuando le pregunt\u00e9 qu\u00e9 hab\u00eda pasado, no quiso hablar. Acab\u00e9 abraz\u00e1ndola durante una hora hasta que por fin empez\u00f3 a hablar. Mara me cont\u00f3 que Lucas hab\u00eda estado haci\u00e9ndole da\u00f1o en el colegio, oblig\u00e1ndola a jugar con \u00e9l y amenaz\u00e1ndola con hacerle m\u00e1s da\u00f1o si jugaba con alguien m\u00e1s. Por lo visto, un d\u00eda le hizo mucho da\u00f1o cuando estaban fuera y, cuando ella intent\u00f3 buscar a un profesor en el patio, Lucas le dijo que matar\u00eda a su madre -es decir, a m\u00ed- si dec\u00eda algo\u00bb.   <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Nancy no sab\u00eda c\u00f3mo responder. Confiaba en Beth. Beth nunca se quejaba y siempre se mostraba ecu\u00e1nime y racional. En privado, Nancy estaba horrorizada y avergonzada. \u00bfC\u00f3mo no se hab\u00eda dado cuenta? Lucas y Mara pasaban mucho tiempo juntos, pero Mara nunca hab\u00eda parecido angustiada. \u00bfC\u00f3mo hab\u00eda permitido que le ocurriera algo as\u00ed a un ni\u00f1o de su clase?      <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Nancy sab\u00eda que necesitaba apoyo. Comunic\u00f3 a Beth y a su marido que hablar\u00eda con el director de la escuela y que volver\u00eda a llamarles para programar una reuni\u00f3n de seguimiento con todos los presentes. Beth le hizo saber que mantendr\u00edan a Mara fuera del colegio hasta que hubiera un plan en marcha. Nancy dijo que lo entend\u00eda y le asegur\u00f3 que llegar\u00edan al fondo de lo ocurrido y se asegurar\u00edan de que Mara estuviera a salvo. Sin embargo, la dura verdad era que a\u00fan no ten\u00eda ni idea de c\u00f3mo hacerlo.    <\/p><p style=\"font-weight: 400;\"><br><\/p>\n<h2>\u00bfEs realmente acoso escolar? \u00bfPor qu\u00e9 es importante definirlo correctamente? <\/h2>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Los programas formales contra el acoso empezaron a abrirse camino a finales de la d\u00e9cada de 1980. A finales de los 90 y principios de los 2000, el movimiento antiacoso hab\u00eda cobrado un impulso significativo como movimiento social, impulsado por la cobertura medi\u00e1tica nacional, la ampliaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n, la adopci\u00f3n generalizada de programas antiacoso y la introducci\u00f3n de legislaci\u00f3n antiacoso. <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Los que ense\u00f1\u00e1bamos a finales de los 90 y principios de los 2000 fuimos testigos de los efectos positivos y negativos de este importante movimiento social. Positivamente, por fin se tomaba en serio el acoso escolar, en lugar de descartarlo como una parte natural del crecimiento. Ahora sabemos con certeza que el acoso no s\u00f3lo puede ser hiriente, sino tambi\u00e9n psicol\u00f3gicamente perjudicial, con efectos que pueden prolongarse hasta bien entrada la edad adulta (Wolke y Lereya, 2015). Negativamente, vimos c\u00f3mo el t\u00e9rmino \u00abacoso\u00bb se ampliaba para incluir una amplia gama de comportamientos t\u00edpicos de la infancia que, aunque hirientes a veces, no eran realmente acoso. Esta ampliaci\u00f3n difumin\u00f3 los l\u00edmites entre acoso, conflicto entre iguales y agresi\u00f3n social.    <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Las consecuencias de esta confusi\u00f3n fueron significativas, y en dos direcciones. En primer lugar, las intervenciones serias dise\u00f1adas para proteger a los ni\u00f1os en situaciones de aut\u00e9ntico acoso -pol\u00edticas de tolerancia cero, expulsi\u00f3n de la comunidad, medidas disciplinarias punitivas y agresivas- empezaron a aplicarse ampliamente a comportamientos inadecuados normales desde el punto de vista del desarrollo. Los ni\u00f1os perdieron oportunidades cruciales de aprender a resolver conflictos, navegar por din\u00e1micas sociales dif\u00edciles y desarrollar habilidades de resoluci\u00f3n de problemas y resiliencia. En segundo lugar, e igualmente importante, cuando el acoso se define de forma demasiado amplia, es m\u00e1s probable que pasen desapercibidos los rasgos espec\u00edficos y definitorios de una verdadera din\u00e1mica de acoso. Las intervenciones espec\u00edficas e intencionadas necesarias para abordar eficazmente el acoso pueden diluirse, permitiendo que el da\u00f1o contin\u00fae silenciosamente. Con el tiempo, los profesores -sobre todo en respuesta a las frecuentes acusaciones de acoso por parte de los padres- pueden llegar a insensibilizarse totalmente ante el t\u00e9rmino, y cuando surge una situaci\u00f3n real de acoso, puede que no reciba la atenci\u00f3n seria que merece.     <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Una de las distinciones m\u00e1s importantes entre acoso, agresi\u00f3n social y conflicto social reside en c\u00f3mo deben responder los adultos. En una situaci\u00f3n de acoso, los adultos deben tomar el control adecuado para proporcionar seguridad f\u00edsica y psicol\u00f3gica al ni\u00f1o acosado. La resoluci\u00f3n de problemas y la reparaci\u00f3n que incluya la participaci\u00f3n de la comunidad vienen en segundo lugar. En situaciones de conflicto social o agresi\u00f3n social, los adultos no asumen el control, sino que proporcionan apoyo intencionado y con andamiaje mientras los ni\u00f1os trabajan en el proceso de resoluci\u00f3n de problemas y reparaci\u00f3n.   <\/p>\n<h3>Acoso escolar<\/h3>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Empecemos por el m\u00e1s grave. Utilizando los conocimientos adquiridos por el investigador Dan Olweus , los estudiosos del desarrollo definen el acoso escolar mediante tres criterios espec\u00edficos que deben estar todos presentes para encajar en la definici\u00f3n (Olweus, 1993): <\/p>\n<ol>\n<li><strong>Intenci\u00f3n &#8211; <\/strong>El comportamiento es proactivo e intencionado, no reactivo ni accidental. El da\u00f1o puede ser f\u00edsico, social o psicol\u00f3gico. <\/li>\n<li><strong>Repetici\u00f3n &#8211; <\/strong>El comportamiento no es situacional ni un incidente aislado. Se repite a lo largo del tiempo, a veces durante un periodo prolongado. <\/li>\n<li><strong>Desequilibrio de poder &#8211; <\/strong>El ni\u00f1o que exhibe el comportamiento acosador tiene un poder real o percibido sobre el ni\u00f1o acosado. El acoso suele dirigirse a un ni\u00f1o concreto -y a veces a un peque\u00f1o grupo- a lo largo del tiempo, creando una pauta de da\u00f1o reforzada por ese desequilibrio de poder. El ni\u00f1o acosado tiene dificultades para defenderse y a menudo se siente impotente.  <\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El acoso puede manifestarse directamente, cuando un ni\u00f1o ataca a otro, como le ocurri\u00f3 a Lucas al principio de este art\u00edculo. Tambi\u00e9n puede manifestarse colectivamente, cuando el ni\u00f1o que acosa implica a sus compa\u00f1eros. El acoso directo puede incluir agresiones f\u00edsicas, amenazas verbales, aislamiento y burlas. El acoso social o relacional puede incluir la exclusi\u00f3n deliberada, los cotilleos y la manipulaci\u00f3n de las amistades. Pero no son s\u00f3lo los comportamientos los que hacen que el acoso sea lo que es. Lo que lo hace \u00fanico es c\u00f3mo se producen estos comportamientos hirientes: dirigi\u00e9ndose a un ni\u00f1o, a lo largo del tiempo, y utilizando un desequilibrio de poder para causar da\u00f1o.     <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cuando en el acoso participa m\u00e1s de un ni\u00f1o, puede parecer que el objetivo es un grupo. Sin embargo, en casi todos los casos de acoso real -en los que se dan los tres criterios- habr\u00e1 un cabecilla que inicie y dirija el esfuerzo por da\u00f1ar al objetivo. Identificar a ese cabecilla es fundamental para intervenir con eficacia.  <\/p>\n<h3>Agresi\u00f3n social<\/h3>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Agresi\u00f3n social (ver art\u00edculo sobre&nbsp;<a href=\"https:\/\/pdmc-montessori.org\/es\/bromas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">burlas<\/a>) puede parecerse mucho al acoso porque puede ser hiriente e intencionado. Y debe tomarse en serio. Sin embargo, la agresi\u00f3n social -aunque a veces es proactiva o calculada- no siempre es repetitiva y puede implicar o no un desequilibrio de poder.  <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Considera esta situaci\u00f3n: un d\u00eda, un grupo de amigos de una clase de Primaria Inferior excluye intencionadamente a uno de sus amigos de un juego en el recreo. Hab\u00edan planeado la exclusi\u00f3n a primera hora del d\u00eda, y cuando el ni\u00f1o pidi\u00f3 jugar, le dijeron que s\u00f3lo se permit\u00edan \u00abjugadores expertos\u00bb. Se sinti\u00f3 profundamente herido. En este grupo, sin embargo, el papel del ni\u00f1o excluido sol\u00eda rotar de un d\u00eda para otro: ma\u00f1ana podr\u00eda ser \u00e9l quien excluyera. Al enterarse de la angustia de su hijo, sus padres se pusieron en contacto con la escuela, preocupados por si le estaban acosando.    <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\u00bfTen\u00edan raz\u00f3n al preocuparse? Desde luego que s\u00ed. \u00bfFue hiriente el comportamiento? S\u00ed. \u00bfFue acoso? No, y esa distinci\u00f3n es importante. Como la situaci\u00f3n carec\u00eda de los rasgos definitorios del acoso -en concreto, la repetici\u00f3n dirigida al mismo ni\u00f1o y un desequilibrio de poder estable-, requiere un tipo diferente de respuesta adulta: no el control adulto, sino el apoyo directo que ayuda a los ni\u00f1os a desarrollar la empat\u00eda, la capacidad de recuperaci\u00f3n y las habilidades de resoluci\u00f3n de conflictos que necesitan para desenvolverse bien en las amistades.      <\/p>\n<h3>Conflicto social<\/h3>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Conflicto social (ver art\u00edculo sobre&nbsp;<a href=\"https:\/\/pdmc-montessori.org\/es\/conflicto-entre-iguales\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">conflicto social<\/a>) es probablemente el que con m\u00e1s frecuencia se identifica err\u00f3neamente como acoso, sobre todo por parte de padres preocupados. Forma parte de la vida cotidiana en un aula Montessori, pero puede no cumplir ninguno de los tres criterios del acoso escolar. Generalmente no hay intenci\u00f3n real de causar un da\u00f1o duradero, y el comportamiento hiriente suele ser reactivo m\u00e1s que premeditado. Cualquier desequilibrio de poder que exista tiende a ser incidental m\u00e1s que una caracter\u00edstica definitoria del conflicto. Y aunque puede desarrollarse un patr\u00f3n de conflicto -la din\u00e1mica fr\u00eda y caliente familiar a muchas aulas-, el conflicto en s\u00ed es situacional y temporal, y ambos ni\u00f1os suelen participar en pie de igualdad.    <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Los conflictos sociales son t\u00edpicos del desarrollo. Tambi\u00e9n son necesarios para el desarrollo. Aprender a tener conversaciones dif\u00edciles, a navegar por la din\u00e1mica social, las discusiones y las peleas son algunas de las lecciones m\u00e1s importantes de la infancia. Aunque inc\u00f3modas, estas experiencias ayudan a desarrollar la resiliencia, la empat\u00eda, el perd\u00f3n, la asertividad y las habilidades para relacionarse.   <\/p>\n<h2><br><\/h2><h2>Por qu\u00e9 es tan importante la distinci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La distinci\u00f3n entre acoso, agresi\u00f3n social y conflicto social es importante porque el comportamiento determina la intervenci\u00f3n. Si la agresi\u00f3n social o el conflicto social se tratan como acoso, los adultos pueden controlar excesivamente la situaci\u00f3n, asignar motivaciones donde no deben estar y quitar capacidad de acci\u00f3n a los ni\u00f1os implicados. Los ni\u00f1os no s\u00f3lo pueden perder la oportunidad de aprender habilidades sociales y vitales fundamentales, sino que tambi\u00e9n pueden resultar perjudicados social y emocionalmente. Si el acoso se identifica err\u00f3neamente como agresi\u00f3n social o conflicto social, y los adultos suponen que hay igualdad de poder entre los ni\u00f1os, pueden responder con demasiada ligereza, quiz\u00e1 facilitando la resoluci\u00f3n del conflicto entre los dos ni\u00f1os, lo que puede exponer a la v\u00edctima del acoso a m\u00e1s da\u00f1os (Menesini y Salmivalli, 2017). La prevenci\u00f3n del acoso es eficaz cuando los adultos definen con precisi\u00f3n las caracter\u00edsticas del acoso y alinean respuestas eficaces y adecuadas (Gafney et al., 2019).    <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En un entorno Montessori, esta comprensi\u00f3n apoya nuestro concepto del adulto preparado. No debemos microgestionar cada conflicto, ni abandonar a un ni\u00f1o a la crueldad de otro. Nuestro objetivo es observar cuidadosamente y preparar el entorno social de modo que apoye las necesidades del ni\u00f1o, la comunidad y la situaci\u00f3n.  <\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-14857 size-large\" src=\"https:\/\/pdmc-montessori.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Untitled-design-4-1024x536.png\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"536\" srcset=\"https:\/\/pdmc-montessori.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Untitled-design-4-1024x536.png 1024w, https:\/\/pdmc-montessori.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Untitled-design-4-300x157.png 300w, https:\/\/pdmc-montessori.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Untitled-design-4-768x402.png 768w, https:\/\/pdmc-montessori.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Untitled-design-4-600x314.png 600w, https:\/\/pdmc-montessori.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Untitled-design-4.png 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<h2>&nbsp;<\/h2>\n<h2>Roles en una din\u00e1mica de acoso<\/h2>\n<div>\n<p>Aunque la din\u00e1mica del acoso se centra en el ni\u00f1o que acosa y el ni\u00f1o que es objeto del acoso, en realidad nunca se trata s\u00f3lo de dos ni\u00f1os, sino que implica a toda la comunidad del aula (Salmivalli et al., 1996). Incluso cuando se produce entre dos ni\u00f1os, a menudo es sostenido -activa o pasivamente- por otras personas del entorno. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Piensa en Lucas y Mara. El acoso era directo y no implicaba a otros ni\u00f1os en apariencia, pero contaba con el apoyo silencioso de la comunidad que les rodeaba. Otros ni\u00f1os presenciaron lo que ocurr\u00eda y no intervinieron ni alertaron a un adulto, pues muchos tem\u00edan convertirse ellos mismos en objetivos (Salmivalli, 2010). Mara ten\u00eda una amiga \u00edntima en la que confiaba, y aunque esa amiga se enfrent\u00f3 a Lucas unas cuantas veces, al final se sinti\u00f3 demasiado intimidada para seguir actuando o cont\u00e1rselo a un adulto. As\u00ed que, aunque nadie ten\u00eda intenci\u00f3n de apoyar el acoso, lo hicieron. Lucas aprendi\u00f3, sin que nadie dijera una palabra, que su comportamiento quedar\u00eda impune.     <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed es como se mantiene una din\u00e1mica de acoso: no s\u00f3lo a trav\u00e9s de las acciones del ni\u00f1o que acosa, sino a trav\u00e9s del silencio y la incertidumbre de todos los que observan (Salmivalli et al., 1996).<\/p>\n<h3 style=\"font-weight: 400;\"><strong>El ni\u00f1o que intimida<\/strong><\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El ni\u00f1o que intimida inicia y dirige el comportamiento hiriente. Aunque pueda parecer que el da\u00f1o se produce s\u00f3lo entre dos ni\u00f1os, siempre lo sufren los que observan pasivamente (Salmivalli et al., 1996). Un ni\u00f1o que acosa tambi\u00e9n puede reclutar a otros, actuando como cabecilla, aunque su influencia puede ser sutil u oscurecida por la din\u00e1mica del grupo.  <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La intervenci\u00f3n de los adultos debe dirigirse directa y firmemente al comportamiento. Al mismo tiempo, es importante recordar el principio de Dreikurs: un ni\u00f1o que se porta mal es un ni\u00f1o desanimado. Un ni\u00f1o que intimida opera a partir de una creencia err\u00f3nea sobre c\u00f3mo encontrar pertenencia y significado en su comunidad. El acoso es un comportamiento, no una identidad. Apoyar a este ni\u00f1o significa detener directamente el comportamiento, ayud\u00e1ndole al mismo tiempo a encontrar v\u00edas constructivas de pertenencia y significaci\u00f3n en su comunidad.    <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Existe una fuerte conexi\u00f3n entre las experiencias infantiles adversas y el comportamiento acosador: Lucas es un buen ejemplo (Cook et al., 2010). Esto no excusa el comportamiento, pero nos recuerda que el ni\u00f1o que acosa puede ser un ni\u00f1o que sufre. Una respuesta eficaz -amable y firme al mismo tiempo- aborda tanto el comportamiento como lo que lo impulsa.  <\/p>\n<h3 style=\"font-weight: 400;\"><strong>&nbsp;<\/strong><\/h3>\n<h3 style=\"font-weight: 400;\"><strong>El ni\u00f1o objetivo<\/strong><\/h3><p style=\"font-weight: 400;\">El ni\u00f1o marcado es el receptor de un da\u00f1o repetido e intencionado. Tiene menos poder en la relaci\u00f3n, y no importa si esa falta de poder es real o percibida (Olweus, 1993). La experiencia de impotencia de un ni\u00f1o es su realidad. Saber que los dem\u00e1s siguen o permiten en silencio el acoso no hace sino profundizar esa experiencia. Con el tiempo, es probable que las v\u00edctimas se sientan inseguras, avergonzadas y aisladas de la comunidad (Olweus, 1993).    <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ser objeto de acoso tampoco es una identidad; por eso, a lo largo de este art\u00edculo, nos referiremos al ni\u00f1o acosado como el ni\u00f1o objeto de acoso, no el objetivo. Apoyar a este ni\u00f1o significa proporcionarle protecci\u00f3n, devolverle el sentido de pertenencia y desarrollar habilidades -incluidas la asertividad y la b\u00fasqueda de ayuda- que apoyen su confianza y seguridad en el futuro. <\/p>\n<h3 style=\"font-weight: 400;\"><strong>Seguidores<\/strong><\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Los seguidores pueden participar activamente en el comportamiento de acoso, o pueden reforzarlo desde la barrera mediante risas, \u00e1nimos y atenci\u00f3n positiva dirigida al ni\u00f1o que acosa (Salmivalli et al., 1996). En cualquier caso, su apoyo recompensa el comportamiento y ayuda a mantenerlo. Las investigaciones sugieren que los ni\u00f1os que desempe\u00f1an este papel suelen participar por miedo, en concreto, miedo a convertirse en el pr\u00f3ximo objetivo (Salmivalli, 2010). Apoyar a un ni\u00f1o en este papel significa ayudarle a reconocer c\u00f3mo su comportamiento mantiene la din\u00e1mica y desarrollar las habilidades para retirar su atenci\u00f3n y aprobaci\u00f3n y resistirse a la presi\u00f3n negativa de sus compa\u00f1eros.   <\/p>\n<h3 style=\"font-weight: 400;\"><strong>Transe\u00fantes<\/strong><\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Los espectadores son participantes pasivos, aunque consecuentes, en una din\u00e1mica de acoso. Los espectadores pueden desaprobar en privado lo que est\u00e1n viendo, pero su silencio funciona como permiso (Salmivalli et al., 1996). Puede que quieran actuar, pero creen que carecen de las habilidades o de la posici\u00f3n social para hacerlo. Al igual que los seguidores, los espectadores suelen tener miedo de convertirse ellos mismos en objetivos (Salmivalli, 2010). Apoyar a un espectador significa darle las habilidades y la confianza necesarias para buscar ayuda o intervenir, para pasar de testigo pasivo a defensor activo.    <\/p>\n<h3 style=\"font-weight: 400;\"><strong>Defensores<\/strong><\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Los defensores apoyan activamente al objetivo. Pueden intervenir directamente, ofrecer consuelo o buscar la ayuda de un adulto. Un solo defensor puede alterar significativamente la din\u00e1mica del acoso (Salmivalli et al., 1996), por lo que es esencial que los adultos reconozcan este papel. Cuando los adultos desestiman la denuncia de un defensor calific\u00e1ndola de chismorreo, corren el riesgo de restar poder al propio ni\u00f1o que intenta ayudar, al tiempo que, sin darse cuenta, dan a entender al ni\u00f1o acosador que su comportamiento ser\u00e1 tolerado. Apoyar al defensor significa alentar y reafirmar su comportamiento, y capacitarlo para que sirva de modelo a los espectadores y seguidores, una clave para que la norma del grupo se aleje de la tolerancia y se acerque a la responsabilidad.    <\/p>\n<h3 style=\"font-weight: 400;\"><strong>\u00bfPueden los adultos asumir papeles en una din\u00e1mica de acoso?<\/strong><\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">S\u00ed, absolutamente. Los adultos pueden asumir involuntariamente cualquiera de los papeles descritos anteriormente. He sido testigo de adultos que sutilmente participan ellos mismos en comportamientos de acoso. En otros casos, los adultos se convierten en espectadores o en defensores impotentes cuando no reconocen la din\u00e1mica, sobre todo cuando un alumno mayor es muy querido y ha conseguido seguidores. Los adultos pueden incluso convertirse en objetivos. En un caso de nuestra escuela, una alumna de primaria superior que hab\u00eda ganado influencia social entre su grupo de amigos empez\u00f3 a dirigir discretamente a ese grupo para que intimidara a su profesora: se negaba a comunicarse, se retiraba de las actividades, se burlaba de ella y poco a poco iba reclutando a otros para que hicieran lo mismo. Era una din\u00e1mica grave que requer\u00eda una intervenci\u00f3n inmediata.      <\/p>\n<h3 style=\"font-weight: 400;\"><strong>\u00bfPuede un ni\u00f1o asumir m\u00e1s de un papel?<\/strong><\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">S\u00ed. Los investigadores han identificado a un grupo de ni\u00f1os que ocupan dos papeles simult\u00e1neamente: ni\u00f1os que son objeto de acoso por parte de un ni\u00f1o acosador y que luego lo son de otra persona que tiene menos capital social que ellos. En un aula Montessori, este doble papel puede ser especialmente dif\u00edcil de identificar, porque el ni\u00f1o puede participar en la din\u00e1mica de acoso de dos formas distintas el mismo d\u00eda. Los ni\u00f1os que desempe\u00f1an este doble papel tambi\u00e9n son especialmente vulnerables al da\u00f1o psicol\u00f3gico a largo plazo y se benefician de un apoyo diferenciado que aborde tanto su experiencia como objetivo como el da\u00f1o que est\u00e1n causando a los dem\u00e1s. (Olweus, 1993; Schwartz, 2000)    <\/p><p style=\"font-weight: 400;\"><br><\/p>\n<h2>El comportamiento intimidatorio y los planos de desarrollo Montessori<\/h2>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Ni\u00f1os peque\u00f1os (0-3 a\u00f1os)<\/strong> &#8211; En una clase de ni\u00f1os peque\u00f1os, el verdadero acoso escolar todav\u00eda no existe. Aunque los ni\u00f1os peque\u00f1os pueden ser agresivos f\u00edsica o verbalmente -incluso repetidamente-, todav\u00eda no tienen la capacidad de comprender y explotar un desequilibrio de poder (Tremblay, 2000). Su agresividad es instrumental: pegan, muerden o empujan para conseguir algo que quieren, evitar algo que no quieren o comunicar algo que todav\u00eda no pueden expresar con palabras. Cualquier da\u00f1o a otro ni\u00f1o suele ser fortuito y no intencionado en ning\u00fan sentido significativo. Lo que puede parecer acoso a esta edad suele ser el resultado de habilidades de comunicaci\u00f3n y autorregulaci\u00f3n que a\u00fan no se han desarrollado. Las intervenciones clave incluyen la ense\u00f1anza directa de habilidades sociales y de comunicaci\u00f3n, la reorientaci\u00f3n, la distracci\u00f3n y el apoyo y la supervisi\u00f3n proactivos.     <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Casa de los Ni\u00f1os (3-6 a\u00f1os)<\/strong> &#8211; En la segunda mitad del primer plano del desarrollo, los ni\u00f1os empiezan a tener comportamientos hirientes que tienen un motivo social. La agresi\u00f3n social -a menudo confundida con el acoso escolar- puede observarse cuando los ni\u00f1os se acercan a los 4-5 a\u00f1os (Crick y Grotpeter, 1995). Puede manifestarse como exclusi\u00f3n (\u00abNo puedes venir a mi fiesta de cumplea\u00f1os\u00bb) o utilizando la amistad como amenaza (\u00abNo puedes jugar con nosotros a menos que seas el malo\u00bb). Sin embargo, el comportamiento hiriente a esta edad suele ser m\u00e1s incidental que premeditado, desencadenado por una amenaza social, una reacci\u00f3n situacional o una desregulaci\u00f3n. Si existe un desequilibrio de poder, lo m\u00e1s probable es que sea situacional y no establecido y sostenido. Dicho esto, aunque el verdadero acoso es poco frecuente en un aula de la Casa de los Ni\u00f1os, un ni\u00f1o de 6 a\u00f1os que pasa al segundo plano puede haber desarrollado suficiente sofisticaci\u00f3n social, cognitiva y comunicativa para participar en \u00e9l, aunque lo que est\u00e1s viendo sigue siendo muy probablemente agresi\u00f3n social, precursora del acoso. Las intervenciones clave incluyen una mayor supervisi\u00f3n, la ense\u00f1anza directa de habilidades sociales y de relaci\u00f3n, el apoyo a la resoluci\u00f3n de conflictos y la creaci\u00f3n de comunidad.      <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Elemental (6-12 a\u00f1os<\/strong>) &#8211; Es en el segundo plano del desarrollo cuando empieza a surgir el verdadero acoso escolar (Olweus, 1993). Los ni\u00f1os tienen ahora el desarrollo cognitivo y social para representar un da\u00f1o premeditado. A medida que el ni\u00f1o de primaria entra en el periodo sensible para la socializaci\u00f3n, el grupo de iguales se convierte en una influencia social primaria. El comportamiento hiriente se hace m\u00e1s deliberado a medida que los ni\u00f1os desarrollan una mayor conciencia de las jerarqu\u00edas sociales dentro de la comunidad del aula y una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de la causa y el efecto. Ahora pueden presentarse los tres elementos del acoso: intencionalidad, repetici\u00f3n y desequilibrio de poder. La necesidad evolutiva de pertenencia puede convertirse en un arma para el ni\u00f1o acosador. El comportamiento de acoso puede incluir aislamiento social, exclusi\u00f3n, agresi\u00f3n f\u00edsica y amenazas, cotilleos, burlas y mofas. Las intervenciones clave incluyen la intervenci\u00f3n directa de un adulto protector, el apoyo directo al ni\u00f1o acosado, el desarrollo de habilidades sociales y relacionales, la concienciaci\u00f3n de la comunidad del aula sobre la din\u00e1mica, y un enfoque de toda la comunidad para la reparaci\u00f3n y la prevenci\u00f3n.       <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Adolescencia (12-18 a\u00f1os)<\/strong> &#8211; Los alumnos que se encuentran en el tercer plano de desarrollo corren un mayor riesgo de participar o ser objeto de acoso (Espelage y Swearer, 2003). Aunque el acoso puede tener lugar a lo largo de todo el tercer plano, es m\u00e1s frecuente al principio de la adolescencia, cuando los alumnos son m\u00e1s sensibles a la pertenencia entre sus compa\u00f1eros y las jerarqu\u00edas sociales se vuelven m\u00e1s deliberadas: una b\u00fasqueda por alcanzar o mantener el estatus social. Los entornos en los que la din\u00e1mica de la popularidad es fuerte son un caldo de cultivo f\u00e9rtil para el acoso.  <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Es probable que el acoso entre adolescentes incluya dominaci\u00f3n f\u00edsica, cotilleo, exclusi\u00f3n, aislamiento social, ciberacoso, burlas y ataques a la identidad. Dado que los adolescentes se encuentran en un periodo sensible para la formaci\u00f3n de la identidad, \u00e9sta se convierte en un objetivo primordial del desequilibrio de poder propio del acoso: los ataques al origen familiar, la etnia, la sexualidad u otras dimensiones de la identidad son habituales y pueden causar da\u00f1os a largo plazo. <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Otra din\u00e1mica que puede echar le\u00f1a al fuego es el impulso natural del adolescente hacia la autonom\u00eda frente a los adultos, que choca con un intenso ansia de pertenencia a sus iguales. Es mucho menos probable que un adolescente acosado conf\u00ede en un adulto -y mucho menos probable que los que le rodean lo denuncien- por miedo a un mayor aislamiento y exclusi\u00f3n de sus compa\u00f1eros. Las intervenciones clave incluyen la intervenci\u00f3n protectora directa de un adulto que sea sensible a la necesidad de autonom\u00eda del adolescente, el apoyo directo al ni\u00f1o acosado, el apoyo de los compa\u00f1eros, el desarrollo de habilidades sociales y relacionales, la concienciaci\u00f3n de la comunidad del aula sobre la din\u00e1mica, y un enfoque de toda la comunidad para la reparaci\u00f3n y la prevenci\u00f3n.  <\/p>\n<h2>&nbsp;<\/h2>\n<h2>Preparar el entorno social Montessori para prevenir y abordar el acoso escolar<\/h2>\n<ul>\n<li><strong>Reuniones regulares de clase &#8211; <\/strong>Regular&nbsp;<a href=\"https:\/\/pdmc-montessori.org\/es\/como-sabes-que-es-una-reunion-de-clase\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Las reuniones de clase<\/a> son un componente esencial para prevenir y responder al acoso escolar (Olweus y Limber, 2010). La ense\u00f1anza directa de habilidades sociales que preparan a los ni\u00f1os para reconocer y responder al acoso no es un acontecimiento que ocurre una vez al a\u00f1o. La pr\u00e1ctica constante de la resoluci\u00f3n de problemas en las <em>Reuniones de Clase<\/em> prepara a la comunidad para abordar problemas m\u00e1s graves -como el acoso- cuando surjan. Estas reuniones preparan no s\u00f3lo a los alumnos, sino tambi\u00e9n a los profesores en el arte de resolver problemas en grupo. Algunos profesores se resisten a la idea de celebrar <em>Reuniones de Clase tres<\/em>o cuatro veces por semana en un entorno de primaria o adolescente (diariamente en un entorno de Casa de Ni\u00f1os) y luego se encuentran con que la comunidad no est\u00e1 preparada para resolver algo tan serio como el acoso escolar cuando surge. Los problemas cotidianos sobre la p\u00e9rdida de l\u00e1pices, la injusticia durante un juego de recreo o las tareas de clase que no se hacen dan a los alumnos la propiedad y la capacidad de actuar en los acontecimientos de la clase. Cuando los ni\u00f1os ven que su voz marca una diferencia real, es m\u00e1s probable que intervengan para evitar el acoso, y m\u00e1s probable que participen en la resoluci\u00f3n del problema si aparece. La investigaci\u00f3n ha demostrado que las aulas no jer\u00e1rquicas, en las que el poder est\u00e1 distribuido uniformemente, evitan que florezca el acoso (Garandeau, Lee y Salmivalli, 2014).       &nbsp;  Sin una pr\u00e1ctica constante, las habilidades, la experiencia y la confianza necesarias para resolver un problema grave con eficacia simplemente no estar\u00e1n ah\u00ed. He dicho esto muchas veces a grupos a lo largo de los a\u00f1os: Me he ocupado de situaciones de acoso a lo largo de mi carrera, y no tengo ni idea de c\u00f3mo los centros escolares pueden desentra\u00f1ar realmente una din\u00e1mica de acoso sin la estructura de <em>la Reuni\u00f3n de Clase<\/em> ya establecida. Los adultos no pueden hacerlo solos. La comunidad tiene que formar parte de la soluci\u00f3n.   <\/li>\n<li>Educaci\u00f3n <strong>de los padres<\/strong> &#8211; Una educaci\u00f3n proactiva de los padres sobre la din\u00e1mica del acoso puede ayudar a cortar el problema de ra\u00edz. La investigaci\u00f3n identifica sistem\u00e1ticamente la implicaci\u00f3n de los padres como una estrategia clave de prevenci\u00f3n (Gaffney et al., 2019), y tambi\u00e9n puede determinar si recibes apoyo o presi\u00f3n cuando surge una situaci\u00f3n real. Considera la posibilidad de hacer una breve presentaci\u00f3n en una reuni\u00f3n de padres que aborde el delicado periodo de desarrollo de tus alumnos, las diferencias entre conflicto social, agresi\u00f3n social e intimidaci\u00f3n -qu\u00e9 es y qu\u00e9 no es cada uno de ellos-, las se\u00f1ales de advertencia a las que deben estar atentos en casa y qu\u00e9 hacer si sospechan que est\u00e1 ocurriendo algo. Consigue la colaboraci\u00f3n de los padres antes de que surja una situaci\u00f3n, no despu\u00e9s.   <\/li>\n<li><strong>Observaci\u00f3n social <\/strong>&#8211; Cuando observes a los alumnos de tu clase, estate atento a los cambios de comportamiento, sobre todo entre los alumnos que no poseen mucho capital social. Las se\u00f1ales de un ni\u00f1o que est\u00e1 siendo objeto de acoso pueden incluir retraimiento, un cambio repentino en las amistades, permanecer cerca de los adultos, p\u00e9rdida de pertenencias, peque\u00f1as lesiones inexplicables o cambios en el apetito y el sue\u00f1o (los padres pueden informar de pesadillas) (Olweus, 1993). Los ni\u00f1os acosadores suelen tener m\u00e1s capital social en el aula; pueden ser controladores o \u00abmandones\u00bb, aislar al objetivo de su grupo t\u00edpico de amigos, responder con deferencia a los adultos mientras se vuelven discretamente agresivos hacia su objetivo, y tambi\u00e9n pueden conseguir simpatizantes (Salmivalli et al., 1996).  <span style=\"font-size: 16px;\">El comportamiento intimidatorio puede tener lugar en cualquier momento del d\u00eda. Sin embargo, hay tres momentos en los que es m\u00e1s probable que se produzca: la hora de comer, el recreo y las transiciones. Estos entornos comparten condiciones clave -tramos m\u00e1s largos de tiempo menos estructurado, socializaci\u00f3n libre y menor participaci\u00f3n de los adultos- que crean oportunidades (Olweus, 1993). La hora de la comida y el recreo tambi\u00e9n se sit\u00faan justo en la mitad del d\u00eda, cuando los profesores y los ni\u00f1os empiezan a cansarse y pasan a entornos de mayor energ\u00eda y menor estructura, con menos adultos y menor supervisi\u00f3n. A continuaci\u00f3n se ofrecen sugerencias para cada entorno.    <\/span><\/li>\n<li><strong style=\"font-size: 15px;\">Almuerzo<\/strong><span style=\"font-size: 15px;\">&#8211; La comida es un momento con poca estructura y a menudo con largos periodos de espera: despu\u00e9s de terminar de comer, limpiarse y esperar a que te dejen ir a la siguiente actividad. Elegir d\u00f3nde sentarse es en s\u00ed mismo una situaci\u00f3n propicia para la exclusi\u00f3n y las din\u00e1micas de poder social. Considera la posibilidad de que el profesor que supervisa el almuerzo se tome su descanso con antelaci\u00f3n, de modo que llegue al almuerzo con cierto margen de maniobra para un entorno que requiere una supervisi\u00f3n m\u00e1s intencionada. Considera tambi\u00e9n la posibilidad de sentarse en familia: todos en una mesa larga. Trabaja con los ni\u00f1os en      <\/span><em style=\"font-size: 15px;\">Reuni\u00f3n de clase<\/em><span style=\"font-size: 15px;\">  para generar ideas que eviten que los alumnos sean excluidos durante el almuerzo. Leer en voz alta o poner un audiolibro durante la comida puede cambiar considerablemente la temperatura social de la sala. Involucra a los alumnos en la creaci\u00f3n de una rutina de limpieza que maximice la eficacia, la seguridad y la colaboraci\u00f3n.  <\/span><\/li>\n<li><strong style=\"font-size: 15px;\">Transiciones<\/strong><span style=\"font-size: 15px;\">  &#8211; La clave para que las transiciones sean seguras y eficaces es tomarse tiempo para planificarlas: primero con los adultos para establecer la estructura general, y luego con los ni\u00f1os para resolver los detalles. Las transiciones bien planificadas (ver &nbsp;Art\u00edculo sobre <a href=\"https:\/\/pdmc-montessori.org\/es\/transiciones\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">transiciones<\/a> ) garantizan la presencia de adultos, dejan tiempo para practicar y dejan poco margen para el acoso o la agresi\u00f3n social.<\/span><\/li>\n<li><strong style=\"font-size: 15px;\">Receso<\/strong><span style=\"font-size: 15px;\">  &#8211; La participaci\u00f3n de los adultos en el recreo no es opcional. El juego libre no estructurado es importante; y demasiado juego libre no estructurado crea condiciones en las que el acoso puede arraigar tranquilamente (Olweus, 1993). En lugar de contratar a una persona flotante para que cubra a los alumnos de primaria y adolescentes durante el recreo, considera la posibilidad de contratar a un profesor de educaci\u00f3n f\u00edsica para que dirija las actividades voluntarias. Aseg\u00farate de que haya suficientes actividades al aire libre y elementos de recreo, sobre todo para los ni\u00f1os mayores. Si los alumnos mayores no tienen opciones estructuradas, crear\u00e1n las suyas propias, y los ni\u00f1os con m\u00e1s capital social las dirigir\u00e1n, asignar\u00e1n papeles y establecer\u00e1n las condiciones.      <\/span><span style=\"font-size: 16px;\">La supervisi\u00f3n activa con proximidad es esencial con alumnos de primaria y adolescentes, as\u00ed como con alumnos m\u00e1s j\u00f3venes. Con demasiada frecuencia, los profesores supervisan desde la periferia con una conciencia s\u00f3lo visual. Si vigilas con los ojos, est\u00e1s haciendo la mitad del trabajo. Tambi\u00e9n tienes que supervisar con los o\u00eddos, escuchando lo que dicen los ni\u00f1os, c\u00f3mo se hablan entre ellos y a qu\u00e9 juegos juegan.   <\/span><\/li>\n<li><strong style=\"font-size: 16px;\">Identificaci\u00f3n del acoso escolar<\/strong><span style=\"font-size: 16px;\">  &#8211; Cuando observes un comportamiento hiriente, busca los rasgos que lo definen: intenci\u00f3n, repetici\u00f3n y desequilibrio de poder (Olweus, 1993). Trabaja con tus colegas para identificar juntos lo que est\u00e1is viendo. \u00bfEs verdadero acoso escolar? \u00bfAgresi\u00f3n social? \u00bfO conflicto? Recuerda que la agresi\u00f3n social puede ser la puerta de entrada a una verdadera din\u00e1mica de acoso. Ser proactivo es la mejor medicina.      <\/span><\/li>\n<li><strong style=\"font-size: 15px;\">Plan de respuesta al acoso escolar<\/strong><span style=\"font-size: 15px;\">  &#8211; No esperes a que se produzca el acoso para elaborar un plan. El plan no tiene por qu\u00e9 ser complicado, pero debe abarcar intervenciones inmediatas de los adultos (separaci\u00f3n de los ni\u00f1os, notificaci\u00f3n a los padres, supervisi\u00f3n estrecha), apoyo directo a la v\u00edctima (validaci\u00f3n, implicaci\u00f3n, apoyo comunitario, participaci\u00f3n en la resoluci\u00f3n) y apoyo al ni\u00f1o que acosa (validaci\u00f3n, reparaci\u00f3n, participaci\u00f3n en la resoluci\u00f3n, b\u00fasqueda de v\u00edas constructivas de pertenencia). <\/span><\/li>\n<li><strong style=\"font-size: 15px;\">Pol\u00edticas y procedimientos del Manual<\/strong><span style=\"font-size: 15px;\">  &#8211; Define el acoso, la agresi\u00f3n social y el conflicto social en tu manual escolar, y proporciona una descripci\u00f3n general de c\u00f3mo responder\u00e1 tu centro. Evita ser demasiado general -los padres quieren saber que se tratar\u00e1n las situaciones graves-, pero tambi\u00e9n evita ser demasiado espec\u00edfico, pues quieres que tu plan sirva de gu\u00eda que permita un juicio profesional basado en la situaci\u00f3n y en los ni\u00f1os implicados. Tus pol\u00edticas deben ser lo bastante firmes como para transmitir seriedad y lo bastante flexibles como para permitir el tipo de respuesta reflexiva e individualizada que las comunidades Montessori hacen bien.    <\/span><span style=\"font-size: 16px;\">En relaci\u00f3n con<\/span><strong style=\"font-size: 16px;\"> ciberacoso<\/strong><span style=\"font-size: 16px;\">Los centros escolares deben: considerar la posibilidad de incluir en los manuales de padres y personal un texto en el que se aclare que el comportamiento en Internet que afecta a la comunidad escolar o de clase entra dentro de la jurisdicci\u00f3n del centro y se tratar\u00e1 en consecuencia. Dado que la autoridad legal sobre el comportamiento en l\u00ednea fuera del campus var\u00eda seg\u00fan el estado y la jurisdicci\u00f3n, los centros escolares deben consultar con un asesor jur\u00eddico para determinar el alcance adecuado del lenguaje de su pol\u00edtica. <\/span><\/li>\n<li><strong style=\"font-size: 15px;\">Modela Amabilidad y Firmeza al Mismo Tiempo<\/strong><span style=\"font-size: 15px;\">  &#8211; Toda la Disciplina Positiva en el Aula Montessori tiene como objetivo ayudar a los adultos a aprender, concretamente, a ser amables y firmes al mismo tiempo con los ni\u00f1os. La amabilidad y la calidez invitan a la apertura, la confianza y la cooperaci\u00f3n. La firmeza invita a la seguridad, la protecci\u00f3n y la previsibilidad. Un adulto amable y firme env\u00eda el mensaje: \u00abEstoy de tu parte. Me importas y te escuchar\u00e9\u00bb. Tambi\u00e9n env\u00eda el mensaje: \u00abSoy digno de confianza. Te mantendr\u00e9 a ti y a la comunidad a salvo. Digo lo que pienso y pienso lo que digo, sin ser malo\u00bb. (Jane Nelsen)    <\/span><\/li>\n<\/ul>\n<h2>&nbsp;<\/h2>\n<h2>Habilidades de Gracia y Cortes\u00eda para Prevenir y Abordar el Acoso Escolar<\/h2>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La prevenci\u00f3n es la forma m\u00e1s eficaz de abordar el acoso.&nbsp;  La buena noticia para los profesionales Montessori es que nuestra pedagog\u00eda ya est\u00e1 desarrollada en torno a la prevenci\u00f3n mediante la preparaci\u00f3n. Las habilidades de gracia y cortes\u00eda -las habilidades sociales- son el ep\u00edtome de la prevenci\u00f3n mediante la preparaci\u00f3n, ense\u00f1ando a los ni\u00f1os qu\u00e9 hacer en lugar de qu\u00e9 no hacer. <\/p>\n<ul>\n<li><strong>Definir el acoso escolar &#8211; <\/strong>La informaci\u00f3n es poder. Los ni\u00f1os de primaria tienen capacidad para comprender la din\u00e1mica del acoso y, francamente, a menudo les pilla desprevenidos. Puede asustar, confundir e invocar sentimientos de verg\u00fcenza, inadecuaci\u00f3n y conmoci\u00f3n. Comprender lo b\u00e1sico -el desequilibrio de poder, la repetici\u00f3n y la intenci\u00f3n- puede ayudar a poner fin al ciclo antes de que cobre fuerza. Con una comprensi\u00f3n colectiva, es m\u00e1s probable que los espectadores y los defensores reconozcan el acoso por lo que es y hagan algo al respecto. Lee cuentos y novelas infantiles en los que se produzca acoso. Identifiquen juntos los papeles. Destaca lo que hacen y lo que no hacen los ni\u00f1os.       <\/li>\n<li><strong>Asertividad <\/strong>&#8211; La asertividad es una de las habilidades sociales m\u00e1s proactivas que pueden aprender los ni\u00f1os. En general, las investigaciones sugieren que los ni\u00f1os que desarrollan s\u00f3lidas habilidades de asertividad est\u00e1n mejor preparados para reconocer y responder a los comportamientos de acoso, aunque conviene se\u00f1alar que la asertividad por s\u00ed sola no es una protecci\u00f3n garantizada: cualquier ni\u00f1o puede ser objeto de acoso, independientemente de lo seguro que sea socialmente. Desde el momento en que los ni\u00f1os peque\u00f1os entran en la Casa de Ni\u00f1os, dedica tiempo a ense\u00f1arles habilidades de asertividad: c\u00f3mo decir \u00abNo\u00bb, \u00abBasta\u00bb, \u00abEso no me gusta\u00bb o \u00abPor favor, camina alrededor de mi colchoneta\u00bb. Son palabras sencillas, pero decirlas con amabilidad y firmeza requiere pr\u00e1ctica. Ens\u00e9\u00f1ales colectiva e individualmente.    <\/li>\n<li><strong>Alejarse <\/strong>&#8211; Alejarse de una falta de respeto no es lo mismo que huir de un problema. Da a los ni\u00f1os palabras para decir, seguidas de acciones: \u00abNo, gracias, buscar\u00e9 otra cosa que hacer\u00bb, seguido de alejarse de la situaci\u00f3n. Es importante practicar esto. Equipar a los ni\u00f1os con palabras y acciones que puedan utilizar en un momento de miedo puede darles el valor necesario para alejarse de un intento de acoso. El comportamiento acosador necesita un objetivo al que oprimir. Alejar al objetivo puede romper el ciclo antes de que empiece.     <\/li>\n<li><strong>Pedir ayuda &#8211; <\/strong>Los ni\u00f1os que son objeto de acoso a menudo -aunque no siempre- tienden a estar m\u00e1s aislados socialmente o a tener menos conexiones fuertes con sus compa\u00f1eros, lo que puede hacerlos m\u00e1s vulnerables. Identifica a estos ni\u00f1os antes de que empiece la agresi\u00f3n social o el acoso. Dedica tiempo a ense\u00f1arles a pedir ayuda. A los ni\u00f1os que tienden a retraerse o a rendirse en vez de pedir ayuda, ens\u00e9\u00f1ales a dirigirse discretamente a un adulto, sobre todo si les preocupan las consecuencias sociales. Tambi\u00e9n pueden aprender a pedir a un amigo de confianza que les ayude a hablar con un adulto.    <\/li>\n<li><strong>Chismorreo vs. denuncia &#8211; <\/strong>Incluso en las aulas Montessori, los ni\u00f1os que cuentan a un profesor un problema del que son testigos pueden recibir una respuesta negativa de sus compa\u00f1eros: burlas, mofas o exclusi\u00f3n. Dedica tiempo a hablar con los ni\u00f1os sobre la diferencia entre chismorrear y denunciar (ver el art\u00edculo Chismorrear). \u00bfCu\u00e1l es la diferencia? \u00bfC\u00f3mo es cada cosa? Denunciar tiene que ver con la seguridad: cuando alguien est\u00e1 siendo herido f\u00edsica o emocionalmente, o corre peligro de serlo. El acoso suele consistir en hacer que el adulto tome partido. Cuando hay acoso, denunciar no s\u00f3lo es aceptable, sino que es lo correcto.      <\/li>\n<li><strong>C\u00f3mo defender a un amigo &#8211; <\/strong>\u00c9sta es una de las habilidades m\u00e1s maravillosas e importantes de ense\u00f1ar en el contexto del acoso escolar. La din\u00e1mica del acoso depende del apoyo de los miembros de la comunidad, ya sea mediante la participaci\u00f3n activa o la inacci\u00f3n. Sin el apoyo de los compa\u00f1eros, es probable que el acoso se detenga antes de causar un da\u00f1o duradero. La acci\u00f3n positiva entre iguales es extraordinariamente eficaz para detener una din\u00e1mica de acoso antes de que se vaya de las manos.   <\/li>\n<li><strong>Resoluci\u00f3n de conflictos &#8211; <\/strong>La ense\u00f1anza y el apoyo directos de las habilidades de resoluci\u00f3n de conflictos fomentan la resiliencia, la comunicaci\u00f3n y la asertividad. Adem\u00e1s de ense\u00f1ar y practicar con todo el grupo, identifica a los ni\u00f1os que tienden a ser pasivos, evitan los conflictos o tienen habilidades sociales en desarrollo. Busca peque\u00f1as oportunidades -al principio de bajo riesgo- para ayudarles a superar las dificultades sociales con sus amigos. S\u00e9 proactivo.   <\/li>\n<li><em>Yo Lenguaje<\/em> <strong>&#8211; <\/strong><em>Yo Lenguaje<\/em> forma parte del modelo formal de resoluci\u00f3n de conflictos de Disciplina Positiva en el Aula Montessori, pero los ni\u00f1os no necesitan esperar a una sesi\u00f3n formal de resoluci\u00f3n de conflictos para utilizarlo. <em>El Lenguaje Yo<\/em> da a los ni\u00f1os una estructura para comunicar un problema, que les da confianza para establecer y mantener l\u00edmites de forma eficaz, preservando al mismo tiempo su propia dignidad.<\/li>\n<\/ul>\n<h2>&nbsp;<\/h2>\n<h2>Respuestas generales a las conductas intimidatorias<\/h2>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><strong>Separaci\u00f3n f\u00edsica &#8211; <\/strong>Tras la identificaci\u00f3n de una din\u00e1mica de acoso, el primer paso es que los adultos intervengan directamente para mantener a salvo al ni\u00f1o acosado. Esto significa separar a los dos alumnos y, si hay seguidores implicados, separar tambi\u00e9n al cabecilla de ellos (Olweus, 1993).   &nbsp;<em>Nuestro trabajo m\u00e1s importante es mantener la seguridad de todos.  <\/em>Comunica el motivo de la separaci\u00f3n a ambos hijos, por separado, con amabilidad y franqueza; si est\u00e1s enfadado, espera a no estarlo. Recuerda: aqu\u00ed hay dos ni\u00f1os desanimados, y la amabilidad y la firmeza son importantes para ambos. Esta intervenci\u00f3n puede resultar extra\u00f1a en un entorno Montessori.  &nbsp;  La separaci\u00f3n no es un castigo, sino seguridad, y el juego a largo plazo es la reparaci\u00f3n y la capacitaci\u00f3n de la comunidad.&nbsp;  Si otros ni\u00f1os apoyaron la din\u00e1mica de acoso como seguidores, considera la posibilidad de separar tambi\u00e9n al cabecilla de los seguidores, hasta que la clase haya iniciado el proceso de reparaci\u00f3n y recuperaci\u00f3n.  <em style=\"font-size: 16px;\">Nota: Aunque la suspensi\u00f3n suele ser el \u00faltimo recurso, en situaciones graves puede ser necesaria una separaci\u00f3n temporal de la comunidad hasta que la escuela conf\u00ede en que puede mantenerse una seguridad razonable para el ni\u00f1o que fue objeto de la agresi\u00f3n.<\/em><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><strong>Comunicaci\u00f3n con los padres &#8211; <\/strong>Notifica a los padres de los ni\u00f1os implicados en cuanto se descubra la din\u00e1mica. Estas conversaciones ser\u00e1n dif\u00edciles. El objetivo es compartir la pauta que has observado, lo que est\u00e1s haciendo actualmente para mantener seguros a todos los ni\u00f1os y tus planes de reparaci\u00f3n y recuperaci\u00f3n. Planifica conversaciones formales de seguimiento para revisar los progresos.   <\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><strong>Asociaci\u00f3n de padres con el ciberacoso &#8211; <\/strong>Anima a padres e hijos a documentar todo lo posible con capturas de pantalla antes de borrar nada. Colabora estrechamente con los padres en el acceso y uso de los dispositivos durante el periodo de recuperaci\u00f3n. <\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><strong>Supervisi\u00f3n adulta <\/strong>&#8211; La recuperaci\u00f3n y la reparaci\u00f3n ser\u00e1n un proceso. Mientras apoyas y gu\u00edas a la comunidad, la supervisi\u00f3n de los adultos deber\u00e1 ser elevada (Olweus, 1993). Es probable que sea necesario acompa\u00f1ar al ni\u00f1o acosador en momentos no estructurados, y los profesores deben saber d\u00f3nde est\u00e1n todos los implicados en la din\u00e1mica durante el d\u00eda, prestando especial atenci\u00f3n al ni\u00f1o acosador y al ni\u00f1o acosado.  <\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><strong>Sistema de Compa\u00f1eros &#8211; <\/strong>Con el ni\u00f1o que fue objeto del ataque, identifica a un compa\u00f1ero de confianza para que act\u00fae como compa\u00f1ero de seguridad. Si es posible, elige a un ni\u00f1o que haya asumido el papel de defensor. Elaborad juntos un plan: el ni\u00f1o atacado avisa a su compa\u00f1ero si le est\u00e1n haciendo da\u00f1o. Decidid de antemano qu\u00e9 va a hacer cada uno: \u00bfel compa\u00f1ero va a dec\u00edrselo a un profesor, va a ir con el ni\u00f1o objeto de la agresi\u00f3n a dec\u00edrselo a un profesor, o simplemente le anima a hablar con un profesor? Si es posible, recluta a m\u00e1s de un ni\u00f1o.    <\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><strong style=\"font-size: 15px;\">C\u00e9ntrate en las soluciones y la reparaci\u00f3n, no en el castigo &#8211;  <\/strong><span style=\"font-size: 15px;\">El castigo es una trampa seductora a la hora de abordar el comportamiento intimidatorio. El acoso es intencionadamente hiriente, por lo que es comprensible que los adultos quieran impartir \u00abjusticia\u00bb en nombre del ni\u00f1o que ha sido objeto del acoso, y tambi\u00e9n pueden sentirse culpables de que haya ocurrido bajo su vigilancia. Pero el castigo puede detener temporalmente el comportamiento sin hacer nada para abordar su causa (Espelage y Swearer, 2003), reparar el da\u00f1o o reconstruir la sensaci\u00f3n de seguridad, confianza y agencia de la comunidad. Tambi\u00e9n priva a la comunidad de la oportunidad de aprender importantes habilidades para la vida, porque el acoso no queda relegado a la infancia. El objetivo es centrarse en soluciones que sean razonables, relacionadas, respetuosas y \u00fatiles para todos.    <\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><strong style=\"font-size: 15px;\">Implicar al alumno acosador en el plan de reincorporaci\u00f3n &#8211;  <\/strong><span style=\"font-size: 15px;\">Tanto si el ni\u00f1o acosado est\u00e1 separado dentro de la comunidad como si est\u00e1 temporalmente alejado de ella, tendr\u00e1 que haber un plan de reincorporaci\u00f3n antes de que pueda empezar la recuperaci\u00f3n. Cuando llegue ese momento, implicarles en la creaci\u00f3n de ese plan es esencial, no opcional. Es m\u00e1s probable que un ni\u00f1o al que se le permite participar en la elaboraci\u00f3n del plan lo asuma como propio y lo lleve a cabo.  <\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\"><strong style=\"font-size: 15px;\">Act\u00faa, no hables &#8211;  <\/strong><span style=\"font-size: 15px;\">Los sermones y las conversaciones repetidas sobre el comportamiento acosador no s\u00f3lo son ineficaces, sino que probablemente empeoren las cosas. Hablar al ni\u00f1o que acosa, o dirigirse a toda la clase de forma que se centre en \u00e9l, puede crear inadvertidamente una audiencia y acelerar el desarrollo de seguidores, ya que los ni\u00f1os buscan la aceptaci\u00f3n de sus compa\u00f1eros. Act\u00faa con rapidez, claridad y calma -amable y firme al mismo tiempo- y deja que tus acciones comuniquen que la comunidad es segura. Los debates pueden seguir una vez establecida la seguridad.   <\/span><\/li>\n<\/ul>\n<div>\n<h2 style=\"caret-color: #000000; color: #000000; font-style: normal;\"><strong>&nbsp;<\/strong><\/h2>\n<h2 style=\"caret-color: #000000; color: #000000; font-style: normal;\"><strong>Reuniones de clase y recuperaci\u00f3n de la din\u00e1mica del acoso escolar&nbsp;<\/strong><\/h2>\n<p style=\"caret-color: #000000; color: #000000; font-style: normal;\">En&nbsp;<em>La reuni\u00f3n de clase<\/em> es la herramienta m\u00e1s potente de nuestra caja de herramientas para recuperarnos y repararnos de una situaci\u00f3n de acoso. Aunque suele haber dos actores principales en la din\u00e1mica, el acoso perturba la seguridad de toda la clase. Los partidarios, defensores y espectadores probablemente actuaron por miedo. Hay que reconstruir la confianza. Hay que desmantelar la din\u00e1mica de grupo que sostuvo el da\u00f1o. Una Reuni\u00f3n de Clase que funcione bien puede iniciar ese proceso de curaci\u00f3n con relativa rapidez.     <\/p>\n<p style=\"caret-color: #000000; color: #000000; font-style: normal;\">Lo ideal ser\u00eda que todos los ni\u00f1os implicados estuvieran presentes en el&nbsp;<em>Reuni\u00f3n de clase<\/em> en la que el grupo aborda la din\u00e1mica. Tambi\u00e9n es importante que tanto el ni\u00f1o que fue objeto del acoso como el que lo cometi\u00f3 se sientan preparados para participar. Esto es m\u00e1s probable cuando el  &nbsp;<em>La Reuni\u00f3n de clase<\/em> ya forma parte de la cultura del aula, cuando los ni\u00f1os ya conf\u00edan en el proceso. Si a\u00fan no forma parte de la cultura, puede ser conveniente traer a un psic\u00f3logo escolar para que apoye la reparaci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"caret-color: #000000; color: #000000;\"><span style=\"font-style: normal;\">En algunos casos, puede ser \u00fatil celebrar una <\/span><i>reuni\u00f3n<\/i> <span style=\"font-style: normal;\">inicial <\/span><i>de la clase<\/i> s\u00f3lo con los defensores, los espectadores y los simpatizantes, para hablar abiertamente de lo ocurrido, de c\u00f3mo se sinti\u00f3 cada uno y aportar ideas sobre c\u00f3mo puede la clase apoyar a ambos ni\u00f1os. Esto puede sentar las bases para una reuni\u00f3n posterior en la que el ni\u00f1o que fue objeto de acoso y el que acos\u00f3 puedan participar y recibir apoyo del grupo. <\/p>\n<p style=\"caret-color: #000000; color: #000000;\"><span style=\"font-style: normal;\">Durante la <\/span><i>reuni\u00f3n de clase<\/i>, cuando todos los miembros est\u00e1n presentes, el profesor dirige la reuni\u00f3n como lo har\u00eda un d\u00eda cualquiera, aunque puede llevar m\u00e1s de una reuni\u00f3n trabajar en ello. Se invita al ni\u00f1o que fue objeto de acoso a que cuente lo ocurrido; si a\u00fan no se siente c\u00f3modo, un defensor puede iniciar la conversaci\u00f3n. El ni\u00f1o que cometi\u00f3 el acoso tambi\u00e9n tiene la oportunidad de compartirlo (seg\u00fan mi experiencia, aqu\u00ed suele haber algunas sorpresas), y luego se invita al resto de los alumnos a participar. Tras el debate, la clase hace una lluvia de ideas para encontrar soluciones, centr\u00e1ndose en c\u00f3mo apoyar al ni\u00f1o que fue objeto del acoso, c\u00f3mo el ni\u00f1o que acos\u00f3 puede encontrar su lugar sin dominar a los dem\u00e1s y empezar a reparar lo ocurrido, y qu\u00e9 puede hacer la comunidad, ahora y en el futuro, para arreglar las cosas.   <\/p>\n<p style=\"caret-color: #000000; color: #000000; font-style: normal;\">Hace falta toda la comunidad para mantener una din\u00e1mica de acoso, aunque sea involuntario. Y hace falta toda la comunidad para reparar el da\u00f1o y recuperarse juntos (Salmivalli, 1996). Las relaciones que se han puesto a prueba y se han reparado pueden emerger m\u00e1s fuertes que antes.  <\/p>\n<p style=\"caret-color: #000000; color: #000000; font-style: normal;\">\n<\/p><\/div>\n<h2>&nbsp;<\/h2>\n<h2>Objetivos equivocados e intimidaci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><em>\u00abUn ni\u00f1o que se porta mal es un ni\u00f1o desanimado\u00bb.<\/em> (Dreikurs, 1964)<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cuando los ni\u00f1os se sienten apoyados y animados en el entorno del aula -cuando saben que pertenecen y se sienten significativos a trav\u00e9s de la responsabilidad y la contribuci\u00f3n- prosperan. Con orientaci\u00f3n, desarrollan la amabilidad y el respeto por los dem\u00e1s y por s\u00ed mismos, y descubren lo capaces que son. <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cuando los ni\u00f1os se sienten desanimados, se portan mal, porque tienen una creencia err\u00f3nea sobre c\u00f3mo pertenecer y sentirse significativos. Cuando Rudolph Dreikurs observaba a los ni\u00f1os, identific\u00f3 cuatro objetivos err\u00f3neos que los ni\u00f1os adoptan cuando se sienten desanimados.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Aunque Dreikurs no escribi\u00f3 espec\u00edficamente sobre el acoso escolar, el marco de los objetivos err\u00f3neos ofrece una lente realmente \u00fatil para comprender lo que puede estar impulsando el comportamiento, y para dar forma a una respuesta que aborde la ra\u00edz, no s\u00f3lo la superficie. A continuaci\u00f3n encontrar\u00e1s ideas pr\u00e1cticas para apoyar un cambio positivo en cada objetivo err\u00f3neo. <\/p>\n<h3>Atenci\u00f3n indebida (F\u00edjate en m\u00ed &#8211; Impl\u00edcame \u00fatilmente)<\/h3>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Los ni\u00f1os cuyo objetivo err\u00f3neo es la atenci\u00f3n indebida pueden adoptar conductas de acoso para que se les vea y se fijen en ellos, manteniendo a los dem\u00e1s centrados en ellos, especialmente a sus compa\u00f1eros. El cambio de creencias a largo plazo por el que estamos trabajando es: &nbsp;<em>\u00abPertenezco e importo cuando contribuyo a mi comunidad. Puedo conectar de formas significativas que ayuden a los dem\u00e1s a tener tambi\u00e9n un sentimiento de pertenencia.\u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cuando aparezca un comportamiento de acoso, <em>deja de hablar y act\u00faa<\/em>: ac\u00e9rcate f\u00edsicamente, ponle la mano en el hombro, dale una mirada c\u00f3mplice. Evita reaccionar de forma exagerada, recompensando inadvertidamente el comportamiento al llamar a\u00fan m\u00e1s la atenci\u00f3n sobre el ni\u00f1o. Corrige en privado, no en p\u00fablico, y aparta al p\u00fablico cuando se produzca un comportamiento de acoso. Establece una conexi\u00f3n proactiva y dirige al ni\u00f1o hacia una contribuci\u00f3n significativa. Dedica tiempo a ense\u00f1ar c\u00f3mo utilizar el humor sin apuntar, c\u00f3mo incluir a los dem\u00e1s, c\u00f3mo ofrecer ayuda. Prep\u00e1rate para que el comportamiento empeore antes de mejorar cuando el entorno deje de apoyar la b\u00fasqueda de atenci\u00f3n mediante el acoso: mantente coherente, tranquilo y predecible.     <\/p>\n<h3><strong>Poder equivocado (D\u00e9jame ayudar &#8211; Dame opciones)<\/strong><\/h3>\n<div><strong>&nbsp;<\/strong><\/div>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Los ni\u00f1os con el objetivo err\u00f3neo del <em>Poder Equivocado<\/em> pueden adoptar conductas de acoso para demostrar poder personal, agencia y control -sobre sus propias decisiones y acciones, y sobre los dem\u00e1s-. El acoso puede parecer eficaz para este fin, ya que permite al ni\u00f1o dominar las interacciones interpersonales, influir en la din\u00e1mica social y provocar fuertes reacciones de compa\u00f1eros y adultos. El cambio de creencia a largo plazo se produce cuando el ni\u00f1o experimenta que puede utilizar su influencia de forma respetuosa y \u00fatil, es decir, de forma que le conduzca realmente a la pertenencia y la significaci\u00f3n.  <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Evita las discusiones, los debates, los castigos y los ultim\u00e1tums: las luchas de poder reforzar\u00e1n involuntariamente el comportamiento acosador. Utiliza el menor n\u00famero de palabras posible; lleva al ni\u00f1o a un lugar privado y dile simplemente: \u00abNo dejar\u00e9 que trates as\u00ed a los dem\u00e1s\u00bb. Comparte el poder ofreci\u00e9ndole opciones limitadas y utiliza los <em>Cuatro Pasos para el Seguimiento <\/em>en lugar de basarte en las consecuencias. Reconoce el poder personal del ni\u00f1o sin apoyar su mal uso: \u00abTienes ideas fuertes sobre c\u00f3mo deber\u00eda ir este proyecto. Veamos si podemos utilizar algunas de esas ideas de forma que todos puedan participar\u00bb. Crea oportunidades leg\u00edtimas de liderazgo: empieza dirigiendo tareas en lugar de personas, y luego pasa gradualmente a ayudar y apoyar a los compa\u00f1eros a medida que se disipa el comportamiento intimidatorio. Una nota: cuando el abuso de poder personal deja de contar con el apoyo de la comunidad, los intentos de comportamiento intimidatorio pueden intensificarse. \u00c9ste es un indicador positivo: mantente coherente, tranquilo y predecible.      <\/p>\n<h3>Venganza (Me duele &#8211; Valida mis sentimientos)<\/h3>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Los ni\u00f1os cuyo objetivo err\u00f3neo es la <em>Venganza<\/em> son propensos a comportarse como acosadores porque se sienten heridos. <em>\u00abMe han hecho da\u00f1o, pero no dejar\u00e9 que lo veas. Tengo que hacer que te duela como yo me siento herido. No estar\u00e9 solo\u00bb.<\/em> El cambio de creencias a largo plazo hacia el que trabajamos es: \u00bb <em>Est\u00e1 bien sentirse herido o enfadado. Mis sentimientos importan. Puedo resolver mis problemas sin herir a los dem\u00e1s. Pertenezco a alguien\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El objetivo es interrumpir el ciclo de venganza descubriendo el da\u00f1o subyacente, validando los sentimientos y guiando al ni\u00f1o hacia la expresi\u00f3n constructiva y la reparaci\u00f3n: <em>Validar y Reparar.<\/em> Evita las reacciones emocionales exageradas, las disculpas forzadas, la toma de partido o las consecuencias punitivas, pues refuerzan la creencia de que su dolor no se ve o de que se le trata injustamente. Utiliza <em>la Escucha Reflexiva <\/em>en privado para validar los sentimientos (no las acciones), y luego colabora en un plan para reparar el da\u00f1o causado. No intentes resolver nada mientras el ni\u00f1o est\u00e9 desregulado: vuelve a examinar la situaci\u00f3n m\u00e1s adelante utilizando preguntas abiertas de curiosidad. Construye proactivamente la pertenencia mediante experiencias constantes de inclusi\u00f3n y utiliza <em>el Lenguaje Yo <\/em>para apoyar la expresi\u00f3n directa del da\u00f1o.   <\/p>\n<h3>Supuesta Ineptitud (No te rindas conmigo &#8211; Mu\u00e9strame un peque\u00f1o paso)<\/h3>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Los ni\u00f1os con el objetivo err\u00f3neo de la <em>Inadecuaci\u00f3n Supuesta<\/em> creen que no pueden pertenecer, por lo que se rinden. Un ni\u00f1o puede intimidar para protegerse de la experiencia real o percibida de fracaso, imperfecci\u00f3n o inadecuaci\u00f3n: &nbsp;<em>\u00abSi te derribo, entonces podr\u00e9 ser tan bueno o mejor que t\u00fa\u00bb.<\/em> A diferencia del comportamiento de intimidaci\u00f3n m\u00e1s agresivo asociado a otros objetivos err\u00f3neos, aqu\u00ed el comportamiento puede ser m\u00e1s pasivo-agresivo: sarcasmo, ignorar, retener, socavar. Una serie de peque\u00f1os \u00e9xitos que conduzcan a otros mayores puede cambiar la creencia err\u00f3nea: &nbsp;<em>\u00abSoy capaz, puedo intentarlo y pertenezco a un grupo incluso cuando cometo errores\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Evita llamar la atenci\u00f3n p\u00fablicamente sobre el comportamiento, corregir en exceso o reducir las expectativas. Aumenta la supervisi\u00f3n y mantente cerca: el objetivo es interrumpir e intervenir de forma proactiva en lugar de reaccionar a posteriori. Proporciona oportunidades de \u00e9xito de bajo riesgo utilizando los propios talentos y puntos fuertes del ni\u00f1o, y ofrece oportunidades de contribuci\u00f3n que dejen ver esos puntos fuertes. Fomenta el esfuerzo por encima del resultado, y dedica tiempo a ense\u00f1arle a recuperarse de un error: este ni\u00f1o necesita ver que se puede sobrevivir a la imperfecci\u00f3n. Observa atentamente, y luego comparte observaciones concretas con el ni\u00f1o, centrando el cumplido en el esfuerzo m\u00e1s que en el resultado. Utiliza <em>preguntas de curiosidad conversacional<\/em> para sacar a la luz con delicadeza las creencias err\u00f3neas: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te preocupa si ven que no puedes hacerlo?\u00bb. \u00ab\u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si admitieras que no eres perfecto?\u00bb.     <\/p>\n<h2>&nbsp;<\/h2>\n<h2>El resto de la historia<\/h2>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cuando Nancy se reuni\u00f3 con su directora, Anne, se sinti\u00f3 aliviada. \u00abEs una situaci\u00f3n grave, Nancy, pero disponemos de las herramientas necesarias para afrontarla con eficacia. S\u00f3lo vamos a tener que ser muy intencionados y estar alineados. Va a ser necesaria una comunicaci\u00f3n clara y coherente, una supervisi\u00f3n m\u00e1s intensa, una mayor estructura que puede resultarte extra\u00f1a, y centrarnos en apoyar a todos los implicados, porque no es s\u00f3lo un problema de dos ni\u00f1os, es un problema de la comunidad.\u00bb <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Nancy y Anne llamaron a los padres de Lucas y concertaron una reuni\u00f3n para el d\u00eda siguiente. Luego, llamaron a los padres de Mara y concertaron una reuni\u00f3n para la ma\u00f1ana siguiente. Anne explic\u00f3 a Nancy que era importante hablar primero con los padres de Lucas, porque una de las primeras preguntas que har\u00edan los padres de Mara ser\u00eda: \u00ab\u00bfHas hablado con los padres de Lucas?\u00bb. La respuesta ten\u00eda que ser un s\u00ed rotundo. Los padres de Mara necesitaban saber que el colegio se tomaba el problema en serio y que su principal objetivo era mantener a Mara a salvo.    <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La conversaci\u00f3n con los padres de Lucas no fue f\u00e1cil. El padre de Lucas estaba a la defensiva y quer\u00eda culpar al otro ni\u00f1o y al colegio. Ana lo manej\u00f3 bien. Dio validez a sus preocupaciones y luego estableci\u00f3 unos l\u00edmites claros. \u00abEntiendo lo duro que puede ser o\u00edr que tu hijo est\u00e1 haciendo da\u00f1o a otro ni\u00f1o. Y tomaremos todas las medidas necesarias para mantener a salvo a los ni\u00f1os, incluido Lucas. Nuestro objetivo ser\u00e1 resolver esta situaci\u00f3n de un modo que se centre en la resoluci\u00f3n, no en el castigo. Hay mucho que aprender de esta situaci\u00f3n para todos. Eso empieza por la seguridad y avanza hacia la reparaci\u00f3n. Esto es lo que haremos&#8230;\u00bb.    <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Anne y Nancy trazaron el plan. El personal separar\u00eda a los ni\u00f1os a lo largo del d\u00eda y proporcionar\u00eda sombra a ambos, con el objetivo de reparar la din\u00e1mica una vez que Mara se sintiera segura y apoyada. Trabajar\u00edan con ambos ni\u00f1os de forma independiente para desarrollar las habilidades y la confianza necesarias para desmantelar la din\u00e1mica. Anne y Nancy facilitar\u00edan unas cuantas Reuniones de Clase para abordar abiertamente la situaci\u00f3n con los ni\u00f1os y trabajar en formas de reparar lo ocurrido.   <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El padre de Lucas pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfVas a echarle del colegio? No quiero que pase por todo esto si \u00e9se es el verdadero plan\u00bb. Ana fue sincera. \u00abNuestro objetivo no es expulsar a Lucas. Queremos reincorporarlo a la comunidad, no expulsarlo. La expulsi\u00f3n es rara en nuestra escuela, y s\u00f3lo damos ese paso si no somos capaces de mantener a salvo a los ni\u00f1os. Pero para hacerlo, vamos a necesitar tu apoyo. Necesitamos que transmitas a Lucas el mismo mensaje que le transmitiremos nosotros: que esto es grave, que ha hecho da\u00f1o a alguien, pero que no queremos castigarle. Queremos resolver el problema juntos, y va a costar trabajo\u00bb. Los padres de Lucas estuvieron de acuerdo.   <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">A la ma\u00f1ana siguiente, Lucas se reuni\u00f3 con Ana, Nancy y sus padres, y expusieron el plan. Lucas se mostr\u00f3 arrepentido y callado. Anne y Nancy le aseguraron que no ten\u00eda problemas, pero que necesitaban su ayuda para resolver el problema. \u00c9l acept\u00f3. Era evidente que \u00e9l y sus padres hab\u00edan hablado la noche anterior. Nancy se sinti\u00f3 aliviada.     <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ese mismo d\u00eda, Anne y Nancy se reunieron con los padres de Mara. Como estaba previsto, las primeras palabras de Beth fueron: \u00ab\u00bfSaben los padres de Lucas lo que ha pasado?\u00bb. Anne respondi\u00f3: \u00abS\u00ed, por supuesto. Deja que te lo cuente\u00bb. Anne y Nancy expusieron el plan y les hicieron saber que Mara tendr\u00eda un compa\u00f1ero durante todo el d\u00eda. A la ma\u00f1ana siguiente, todas se reunir\u00edan con Mara antes de ir al colegio, para escucharla y compartir el plan con ella. Los padres de Mara salieron de la reuni\u00f3n tranquilos, aunque todav\u00eda indecisos.     <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Durante las dos semanas siguientes, la atenci\u00f3n se centr\u00f3 en establecer la seguridad y empezar a romper la din\u00e1mica. Mara estaba con un compa\u00f1ero durante todo el d\u00eda, y ambos alumnos eran vigilados, con mayor supervisi\u00f3n especialmente durante el almuerzo, las transiciones y el recreo. Fue un trabajo intenso para los profesores, pero al final de la segunda semana Mara ya jugaba con otros ni\u00f1os y mostraba signos de su antiguo yo. Su madre inform\u00f3 de que volv\u00eda a dormir y a comer bien. Lucas empez\u00f3 a reencontrarse con algunos de sus antiguos amigos y empez\u00f3 a trabajar con otros ni\u00f1os durante el ciclo de trabajo matutino.    <\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El verdadero cambio se produjo durante las Reuniones de Clase facilitadas por Nancy y Anne. En la primera reuni\u00f3n, la compa\u00f1era de Mara -la ni\u00f1a que inicialmente hab\u00eda intentado defender a Mara- comparti\u00f3 lo mal que se sent\u00eda por no haber hecho m\u00e1s. Despu\u00e9s, los dem\u00e1s ni\u00f1os tuvieron la oportunidad de hablar sobre lo que hab\u00edan visto y lo que hab\u00edan sentido. En esta din\u00e1mica concreta, no hab\u00eda seguidores manifiestos, s\u00f3lo espectadores: ni\u00f1os que presenciaron lo que ocurr\u00eda y no intervinieron ni lo denunciaron. Muchos se sintieron tristes por no haber dicho nada. Otros empatizaron con Mara porque antes hab\u00edan sido heridos por amigos. Pero la reuni\u00f3n cambi\u00f3 de verdad cuando un ni\u00f1o dijo: \u00abLucas, jugar\u00e9 contigo si necesitas un amigo\u00bb. Sin insistencia. S\u00f3lo una comprensi\u00f3n natural e instintiva de que quiz\u00e1 Lucas tambi\u00e9n estaba sufriendo. A continuaci\u00f3n, los ni\u00f1os hicieron una lluvia de ideas sobre c\u00f3mo pod\u00edan detener el comportamiento de acoso cuando lo vieran, c\u00f3mo pod\u00edan ayudar a arreglar lo que hab\u00eda ocurrido y c\u00f3mo pod\u00edan apoyar tanto a Mara como a Lucas. En la segunda reuni\u00f3n, Mara se sinti\u00f3 c\u00f3moda compartiendo lo que hab\u00eda querido decir todo el tiempo: \u00abLucas, ten\u00eda miedo de venir al colegio porque me hac\u00edas da\u00f1o. Quiero que dejes de hacerme da\u00f1o a m\u00ed y a los dem\u00e1s\u00bb. A Nancy se le saltaron las l\u00e1grimas.           <\/p>\n<p>Poco a poco, Mara y Lucas empezaron a recuperarse de la din\u00e1mica de acoso. El personal docente se retir\u00f3 de su labor de seguimiento a medida que aumentaba su confianza en los ni\u00f1os, y la supervisi\u00f3n reforzada volvi\u00f3 a ser la habitual. Lucas se reintegr\u00f3 en su antiguo grupo de amigos, que se esforzaron por incluirlo: se hab\u00eda aislado durante el divorcio de sus padres, y sus amigos no hab\u00edan entendido por qu\u00e9 hab\u00eda cambiado. Mara sigui\u00f3 extendiendo sus alas socialmente a medida que crec\u00eda su confianza en s\u00ed misma y en la comunidad. Sus padres segu\u00edan siendo cautelosos, pero su confianza en los profesores y en la comunidad se estaba reconstruyendo. Nancy y Anne nunca oyeron una palabra de agradecimiento de los padres de Lucas. No lo necesitaban. Hab\u00edan visto c\u00f3mo dos ni\u00f1os encontraban el camino de vuelta el uno al otro, y c\u00f3mo una clase encontraba el camino de vuelta a s\u00ed misma. Eso era suficiente.        <\/p>\n<h3>Referencias<\/h3>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cook, C. R., Williams, K. R., Guerra, N. G., Kim, T. E. y Sadek, S. (2010). Un metaan\u00e1lisis de los factores de riesgo de perpetraci\u00f3n de acoso escolar. &nbsp;<em>School Psychology Quarterly, 25<\/em>(2), 65-83.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Crick, N. R., y Grotpeter, J. K. (1995). Agresi\u00f3n relacional, g\u00e9nero y ajuste sociopsicol\u00f3gico. &nbsp;<em>Desarrollo Infantil, 66<\/em>(3), 710-722.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Dreikurs, R., y Soltz, V. 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